Capítulo 67: Una esposa de mentira.
Joaquín tensó la mandíbula, apretó los puños, estuvo a escasos minutos de ponerse de pie, y abofetear a su hijo, no iba a permitir que le faltara el respeto a María Paz; pero ella lo contuvo, presionó su mano, y lo miró a los ojos.
—Tranquilo —susurró, y luego se dirigió a Andrés—. Al contrario, siempre supe que no volverías, eres un hombre demasiado inteligente y capaz, y veo que lo has logrado, me siento orgullosa de ti.
Paula a pesar del dolor que sentía al escucharlo, y verlo de nuevo co