—Cris no quiere hacer las tareas —avisó María Paz.
El pequeño apretó los labios.
—Tenía mucho sueño, es que Mariluz me entretiene, quiere jugar a la comidita.
—Por favor hazle caso a tus abuelos —solicitó.
—¿Y ella? ¿Extraña a su mamá?
—Por supuesto, llora en las noches, y anda en la edad de las travesuras, rayó con un crayón las paredes. —Sonrió—, trae loco a tu papá.
Juan Andrés suspiró profundo, miró a su hija.
—Pronto saldré y estaré con ellos, cuidándolos. —Agarró la manita de su hij