Roger salió hundido del hospital, había llamado al padre de Elizabeth y en cuando le dijo que iría, él y Alexander se marcharon.
No quería estar allí, ya había tenido suficiente.
Tres años perdidos, tres eternos años esperando a que su esposa se dignara a volver para poder solucionar las cosas mientras ella se había olvidado de él y había hecho su vida con otro.
—Creo que mejor conduzco yo, o al menos quita el pie del acelerador porque tengo esposa e hijos. —Alexander interrumpió sus pensamient