Relata Mauro:
Al poco rato de que Katherine subiera hacia la habitación, sonó la puerta del cuarto de juegos, todos nos miramos extrañados. Cuando alguien sale de allí, no vuelve a entrar, una antigua costumbre de la casa para preservar la buena suerte.
El toqué volvió a sonar, esta vez con más insistencia, Giovanni observó a Marco, esperando sus órdenes, mi hermano asintió.
Giovanni abrió la puerta y de pie, algo ansiosa estaba Aura, una de las empleadas del servicio más antigua de la casa, a