Llegamos a la mansión, Mauro de inmediato mando a su personal para recoger los paquetes y subirlos hasta su habitación. Parecía muy animado, nos invitó a todos al estudio para celebrar con una copa de vino la excelente noche que había pasado.
Parecía que hacía un mal chiste, después de lo que pasó con Julieta en la última cena familiar y el desplante de esta misma noche. Julieta y Don Marco lo miraron despectivo y se negaron a acompañarnos en el brindis, alegando que estaban cansados.
Fuimos so