Estábamos terminando nuestra tercera copa de vino, todavía en el salón y nada que anunciaban la dichosa cena. Por un momento consideré que a esta familia, como que le gustaba embriagarse antes de comer, pero se me había ocurrido una buena manera de utilizar el medicamento que había comprado en la farmacia esa misma tarde y esta era mi oportunidad.
Marco estaba a punto de levantarse para servir la siguiente ronda de copas cuando deslicé mi mano sobre su pierna apretándola y lo detuve, él de inme