—Tío... ¿Por qué decidieron enviarnos hasta este lugar?
Ernest sabía que la pregunta llegaría, pero en ese momento no podía responder con sinceridad. Y menos aún mentirle abiertamente. Se masajeó la cabeza y suspiró profundamente.
—Hijo, no puedo decirte lo que está sucediendo en este momento, pero prometo que lo haré pronto. Por ahora descansa y trata de arreglar eso con calma, tu madre y yo estamos buscando en los registros familiares sobre esto o si hay algún precedente aún más claro que el