—Liliana...
Ella cocinó en silencio y muy diligentemente. Él en algún momento solo se quedó observándola, se veía tan seria y concentrada que era linda.
—Increíble, ¿Ese es pollo frito?
La voz de Oliver llego de la nada. Liliana al girar sonrió y asintió.
—Lo siento por las travesuras de Herminia, es una muy buena persona, pero no sé qué le sucedió hoy...
—No te preocupes, sin temor a equivocarme, puedo decir que lo hace por ti. Respeto eso.
—¿Estabas cocinándole a él...?
Héctor interrumpio al r