Tres días después...
Con un dolor terrible en todo el cuerpo, Ethan se levantó y vio a Héctor que estaba junto a él completamente dormido. Una ira ardiente se apoderó de él y rechino los dientes furioso. Casi estaba por volverse loco del dolor físico y la rabia.
Estaba comenzando a perder la paciencia, todos esos años de sufrimiento y terribles vivencias con esos locos, estaban por acabar con la poca cordura que le quedaba. Pero de no ser por el verdadero amor que lo movía y la terrible culpa qu