La opresión en el pecho que había acompañado a Alessa todo el día anterior no estuvo cuando se despertó. Había hecho algo terrible, ahora lo comprendía. Para ella había sido un juego, algo sin importancia, pero para Luka no, a él lo había lastimado y en eso debía enfocarse. Las consecuencias de sus actos podían ser peores que sus actos mismos porque no la afectaban sólo a ella, sino a quienes amaba. Y a Luka lo amaba.
Sin embargo, la vida le daba una segunda oportunidad para hacer las cosas bi