Luego de ser dada de alta, Alessa partió con Florencia, Josefa y Francesco a la ciudad. Su hermana ya no quería vivir en la viña y sólo iría por trabajo o temporadas cortas, al menos hasta que Josefa estuviera más grande. La bebé ya no dormía de corrido y se despertaba por las noches con un llanto que no se calmaba ni cambiándola o dándole leche. Sólo volvía a dormirse después de pasarse largo rato siendo mecida por Florencia y se despertaba nada más la dejaba en su cuna. Luego lloraban las dos