Tercer libro: Capítulo 6.
CAPÍTULO 6: AVENTÓN.
La impotencia que Leonardo había experimentado al no poder partirle el rostro a Liam, era una que todavía seguía quemándolo profundamente por dentro, pero había valido la pena y lo sabía, todo por recolectar información que demostrara que Liam era un sujeto peligroso.
Leonardo estacionó su auto, saliendo de este al mismo compás en el que sacaba su teléfono, marcando el número del hombre que lo estaba ayudando a recolectar y falsificar la información que destruiría el amor d