Capítulo 17: Tía Gladys.
Emma terminó de planchar su cabello, recogiéndoselo hacia un lado, para luego acomodarse el vestido que traía puesto, uno rojo como el vino que se suponía que su familia bebería aquel día.
Observó la hora en su celular: las siete de la noche. Había acordado con Leonardo que él iría a las siete y media a la casa de ella, de ahí, Emma le indicaría hacia donde conducir para llegar a la casa de sus padres. Todavía seguía sin entender cual había sido la razón lógica que su mamá había encontrado para