Respiro profundo, tal vez no sepa lo que yo creo que es.
—Y... ¿qué es eso que sabes? —No aparto la mirada de sus ojos.
Él esboza una gran sonrisa, y justo en el fondo de su expresión veo burla.
—Siempre supe que Isabella era mi hija, también sabía que tu padre se encargaba de hacer planes para arruinar mi vida y tú seguías sus órdenes como buena hija, ya que tenías sed de venganza, pero aún quedaba algo de bondad en ti y no tenías ni idea de cómo hacerlo. Al final, quisiste darme una lección y