Mundo ficciónIniciar sesiónLas vibraciones de mi teléfono me hicieron despertar, era una llamada. Me moví de los brazos de Ranzes y estiré mi mano hasta la mesita de noche, la llamada es de la clínica, no espero más y aun algo soñoliento respondo.
— Diga-.
— Buenos días, ¿con el señorita hannah Maikel?- Dijo una amable mujer del otro lado de la línea.
— Si buen día, soy yo-.
— Esta llamada la







