— Sofia, buenos días, adelante — Me hice a un lado para dejarlo pasar. Sarah estaba en su lugar, le pedí que no nos interrumpieran.
Entré a la oficina cerrando la puerta detrás de mí, e invité a Sofía a sentarse del sofá. Él aceptó y con rostro serio se sentó frente a mí.
— Vengo hablar contigo de algo muy importante- Saca una carpeta roja con el sello de la empresa de los Maikel — El señor Maikel y yo revisamos el avance que ha tenido la empresa, al día de ayer tuvimos un ingreso del 175% com