Lilith detuvo el beso lentamente.
Su respiración estaba agitada.
Dominic seguía sosteniéndola entre sus brazos, tan cerca que podía sentir el latido acelerado de su corazón contra el suyo.
Por unos segundos ninguno habló.
Solo se miraron.
Los ojos oscuros de Dominic estaban llenos de algo que ella jamás había visto en él con tanta claridad.
Miedo. Esperanza. Amor.
Lilith tragó saliva.
—Yo…
Pero las palabras no salieron.
Porque ni siquiera ella entendía lo que sentía.
Dominic acarició suavemente