Mundo de ficçãoIniciar sessãoKlaus Santana
Una semana había pasado, desde que habíamos vuelto a nuestra vida normal, mi padre había decidió vender lo que tenía en aquel pueblito, e instalarse en NY, en resumidas cuentas, su vida estaba aquí, sus propiedades y empresas estaban aquí, y como buen hijo que soy le ofrecí mi casa para que se quedara y trabajara mientras acomoda sus oficinas en un edificio.
De Peter habíamos sabido poco, solo que cuand







