Mundo ficciónIniciar sesiónMis manos sudaban tanto que se me resbalaban por el volante, mis piernas flaqueaban y mi mirada iba del retrovisor al camino. Mi corazón iba a mil por hora, estaba muy asustada. Uno de los lobos golpeo con fuerza la parte trasera del auto, Shels gritó, nos volcarían. Respire hondo intentando controlar mis nervios y acelere mas el auto, maniobre un poco para evitar los empujones de esas bestias y cruce por una calle que no conocía. Había sacado







