Mundo ficciónIniciar sesiónHabíamos regresado a la tan aclamada ciudad, me costó trabajo convencer a Samuel de que no había escuchado mayor cosa en su conversación con aquellos hombres. Pero lo había conseguido, por suerte, le caía bien. Y no me delataría con Alessandro, quien ya por fin se encontraba bien. Las cosas habían cambiado bastante, ya no bailaba para él. Lo cual era algo aburrido, me gustaba bailar, es lo que soy una bailarina. Leo







