Una gran parte de la diversión del hermano del medio consistía en mirar a todas las personas llegar y a medida que pasaban las horas observar como las acciones cambiaban en consecuencia de cuántos tragos habían consumido.
Él mismo había probado uno que otro trago pero muy a diferencia de su hermano mayor, podía probar muchos más antes de quedar fuera de juego.
Aún sentado, su mente viajó a esa mujer esbelta pero caprichosa, que cuando se vieron por segunda vez le recriminó por el hecho no haber