¡Ring, Ring, Ring!
—Te quiero en mi habitación cuando llegué a casa. —Sarah se horrorizó al escuchar ese tenor de voz.
—Hoy… Hoy es lunes y debo trabajar.
—¿Me estás objetando? No te he preguntado qué día es hoy. Te he informado que te quiero en mi habitación cuando esté de regreso en casa.
—¡Sí amo!
—Ahora me gusta más. —él le deja unas especificaciones y termina la llamada. Ella se queda inmóvil.
¡Ring, Ring, Ring!
—Hello —responde ella lista para escuchar su voz, solo que esta vez a quien esc