—Evelyn, estoy hablando contigo.
—¡Y yo te dije que no quiero hablar contigo! —Me giré, terminando de adentrarme a la habitación.
Todo con tal de no verlo a los ojos.
Estaba tan enojada. Pero tan enojada… como nunca antes en mi vida.
Ni siquiera con Federico llegué a molestarme tanto, mucho menos ha demostrarlo. Pero sentía que eso se debía a que nunca le tuve fe a Federico, ni lo vi con buenos ojos. A diferencia de Vinicius, quién tontamente me hizo confiar en él en tan poco tiempo solo para