••Narra Kiara••
Cuando subí al avión, lo primero que pensé sería que disfrutaría de la vista apenas aterrizara, pero estaba muy equivocada. Mi cuerpo no tenía fuerza alguna. Después de la maravillosa sensación que estalló en mi vientre, no era capaz de discernir cual era mi mano derecha y la izquierda.
¿Qué clase de sensaciones me estaba propinando este hombre y como me podían gustar tanto? Estaba descubriendo muy tarde está maravillosa sensación. Pero, ¿cómo algo tan asombroso me podía dejar