Después de esperarlo durante tantos años, de rogarle al cielo que apareciera para sacarnos a Kiara y a mí de aquella prisión, se viene aparecer ahora frente a mí, como si nada. Después de haberme abandonado, de haberme engañado.
Pude sentir como la rabia se atoraba en mi garganta.
Me volví a sentir como esa ingenua chica de veintiún años que confió en su palabra ciegamente.
Y entonces lo reconocí... Esta habitación de hotel... Es la misma de hace veinticuatro años.
—Cuanto tiempo sin v