—Mel—llama alguien detrás de ella. Se vuelve y ve que es Leo.
—¡Thomas está muerto! Está muerto, Leo—dice Melina, sollozando y mostrándole las manos llenas de la sangre de Thomas.
—Lo sé, Mel, pero ¿sabes algo más?—Leo pregunta con calma.
Ella responde sacudiendo la cabeza.
—Hasta que un jodido doctor diga la hora de la muerte, Sotto capo está vivo. ¿Me escuchas?—. A continuación ella asiente con un movimiento de su cabeza, estando de acuerdo con él. Thomas aún podría estar vivo y solo inconsci