Capítulo 67. Cosas difíciles de decir
Damián hace su entrada sorprendiendo a las tres mujeres sentadas en un amplio y lujoso sofá de tres puestos, los tres pares de ojos femeninos se agrandan desmesuradamente haciendo que se sienta un poco incómodo, incluso cuando discierne las expresiones de susto de las dos damas que no son su familia. Entonces hace lo que mejor sabe: sonreír encantador como si fuese el príncipe de un cuento de hadas ya que de cualquier manera debe hacerse dueño de la desconcertante situación.
Su tía Corina salta