Capítulo 44. Descubrimientos extraños
— ¡Maldita sea! – perjura Gretta para sí misma al escuchar al doctor —. Definitivamente si quieres que alguna mierda salga bien debes hacerlo tu misma – resopla bajito sin que los hombres se percaten de su presencia.
— ¿Entonces alguien quiso lastimar a mi retoño? – Stefano sonríe ante la curiosa elección de palabras del caballero que evidentemente es hispanohablante y no estadounidense, además de que mira “al enorme retoño” con añoranza y amor infinito.
— No necesariamente – trata de explic