48. El verdadero partido
Josh
Nunca quise que Gael fuera libre.
Quise que fuera brillante.
Rentable.
Dependiente.
Hay una diferencia enorme. Estoy sentado en mi oficina mirando el correo de patrocinadores que él jamás verá.
Tres aceptaciones formales.
Tres.
No “estamos evaluando”.
No “veremos cómo evoluciona su imagen”.
Aceptado.
El problema no era el mercado. El problema era Gael creyendo que podía manejar su propia carrera. Como si ya no me necesitara, tenía que recordarle que lo hacía, que no iba a llegar a ningun