AUDREY
—Tienes razón, será mejor que espere —contesto resignada.
Fabián muestra una pequeña sonrisa de agradecimiento y después de eso se marcha. Camino hacia mi escritorio y en cuanto llegó me dejó caer derrotada en mi silla.
No sé cuánto es lo que debo esperar, pero mientras espero a que terminen su conveniencia yo me pondré a trabajar con algunos pendientes, supongo que ya debo tener varios. Casi una semana sin venir a la empresa, sin embargo, no abandoné del todo mis responsabilidades, trab