AUDREY
En cuanto bajo del Uber que me había atraído al trabajo, apenas piso el suelo de la acera cuando unos flashes de cámaras me ciegan y unos cuantos micrófonos me atacan, por otro lado. Hago lo posible para escapar de esa multitud loca que quiere conseguir alguna nota de que sabe que, me dirijo a toda velocidad hacia el edificio.
Logro cruzar la entrada a salvo, sin perder un zapato o peor, un cabello. Qué loca gente. ¿Qué demonios quieren? Creo que se equivocaron de edificio; si hay modelo