AUDREY
El lunes regresa todo a la normalidad. Luego de que el sábado por la noche se terminó la velada, Daniel me llevo de vuelta a mi apartamento, ninguno de los dos dijimos algo del beso o de alguna otra cosa, solo nos despedimos y baje de su auto.
En tan poco tiempo ya me estoy cansando de esto, no debí seguirle el juego, ahora no tengo cómo salir de ese problema en el que me metió mi querido jefe.
—¿Ya tienes todo listo? —pregunta sin preámbulo cuando llegó a la sala de juntas, asiento —Pe