AUDREY
—No estés nerviosa —susurro en mi oído —Confía en ti, lo harás bien.
¿Tan obvia me veo? ¿Y como puede estar seguro?
Nos acercamos a lo que son sus padres. Ambos están en una charla animosa con un grupo de personas de tres más. Uno de ellos se aclara la garganta y llama la atención del señor Anthony, la señora Sarah se percata de ello y se gira hacia nosotros.
Una expresión de asombro se muestra en su cara cuando sus cejas se levantan, me mira por unos segundos y luego desvía sus ojos ha