AUDREY
Tomo mi bolígrafo y mi libreta que están en mi escritorio y agarré mi bolso para buscar mi frasco pequeño de pastillas para el dolor de cabeza. Mi mente en momentos todavía se tambalea por lo que pasó el día anterior en aquel cuarto, y luego me lleva aquella escena donde lo vi con esa rubia ofrecida conversando muy felices.
Siseó entre dientes una maldición cuando una punzada más dolorosa me da en la sien un poco. Camino hacia el elevador cuando y abro el frasco, e ingiero dos pastillas