Se quedó paralizada. Miró a Jace con sorpresa en el rostro. ¿Jace es el padre de su nieto? ¿Cómo es posible? ¿Tenía razón en lo que dijo el otro día frente a los Dante?
Jace asintió, ignorando los interrogantes y las miradas sorprendidas de sus padres. Hizo un gesto al sirviente y dijo:
—Llévalo al baño.
Eli se fue con el sirviente. Tan pronto como estuvieron fuera de la vista, Jace dijo:
—Él es mi hijo, no de Chase —declaró. —Me gustaría que lo fuera… sería el hombre más fe