Arianna se quedó quieta en un punto y dejó que Tayo Dante caminara hasta ponerse frente a ella. Miró a la mujer agraviada de pies a cabeza y se burló.
Tayo miró a Arianna con hostilidad. "Te dejé claro hace algún tiempo que no llevaras tu suerte demasiado lejos...", bramó Tayo Dante.
Arianna se rió suavemente. Llevaba una sonrisa y mantuvo su mirada en Tayo Dante con calma. No se inmutó ni mostró la menor preocupación por su presencia.
El chofer tomó su teléfono y llamó a Jace. "Señor, la señor