Richard asintió y se sentó correctamente. Miró a sus padres. Eran una familia de tres, pero el amor que los unía era más fuerte que cualquier lazo imaginable.
Nada ocurría sin una decisión en conjunto. Sabía que sus padres estaban a punto de tomar una decisión o iniciar una misión, y necesitaban su consentimiento y opinión.
—Ya lo hablé con tu madre, y ella ya apoya mi idea. Ahora necesito tu consentimiento también. Ustedes son mi primera familia y las personas más importantes en mi vida —dijo