Rubí lo miró con inquietud.
—Entonces... ¿quién crees que está detrás?
Marcus respondió con confianza:
—Si no me equivoco, fue mi madrastra.
—¿Melisa? —Rubí abrió los ojos sorprendida.
—Sí —asintió Marcus—. Es más astuta de lo que aparenta. Ha acumulado una buena cantidad de acciones de mi padre, incluyendo participación en la gestión del hotel. Si quisiera manipular desde adentro, sobornar a alguien del personal y dar órdenes, no le resultaría difícil.
Rubí se quedó pensativa.
—Entonces… ¿de v