Mundo de ficçãoIniciar sessãoElliot asintió lentamente, mirando a Rubí. Sus ojos, oscuros y profundos, parecían haberse hundido en sus cuencas a causa del agotamiento. Era solo una noche, pero parecía haber perdido varios kilos; las ojeras bajo sus ojos eran visibles. Estaba claro que había estado en movimiento durante muchas horas.
De pronto, sonrió con cierta paz, enfrentando a Rubí con una expresión algo más aliviada.







