Todo esto había sido parte del meticuloso plan de Rubí Gibson.
Zoey se dio la vuelta y miró a Rubí con furia en los ojos, pero no dijo nada.
Sabía que cualquier palabra que saliera de su boca sería usada en su contra y solo empeoraría su imagen.
Especialmente tras el espectáculo de Dylan agrediéndola: nunca se había sentido tan humillada.
—¡Mía Gibson te felicita por lograr esto! —le escupió Zoey a Rubí con veneno.
—¿Qué quieres decir? —preguntó Rubí en un tono inocente, mirándola con expresión