Marcus se dio la vuelta y miró a Rubí. No pudo evitar suspirar levemente al ver su expresión sombría. Extendió la mano para acariciar la mejilla de Rubí y, con impotencia, dijo:
—Lo siento, Rubí. Puedo ceder ante ti por cualquier cosa, menos por esto.
—Lo sé —asintió Rubí—. ¿No es esa la razón por la que Zoey consiguió que Noah lo expusiera? ¿Porque para nosotros es un error que nunca podremos superar?
Marcus suspiró y preguntó:
—Si le hiciera algo a tu padre, ¿me culparías?
Rubí guardó silencio. No sabía cómo responderle.
Marcus tenía su punto de vista, pero Tobias era su padre.
Sin embargo, Rubí ni siquiera sabía si debería decirle la verdad cuando él se propusiera vengarse.
Se frotó el entrecejo, sintiendo un poco de migraña, y le dijo a Marcus:
—Primero... deberíamos trabajar juntos para deshacernos de Zoey. Hablemos de eso más tarde.
Marcus asintió y estuvo de acuerdo. Los dos dejaron de conversar.
Por alguna razón, parecía haber algo entre ellos que los separaba, como si nunca p