—Solo dímelo —respondió Rubí.
Aunque estaba exhausta y débil, se preocupaba por Sabrina.
Sabrina había cometido un gran error. Rubí no tenía idea de cuánto tiempo podrían seguir juntas. Temía que, si no tomaba la decisión correcta, Sabrina desaparecería de su vida.
Sabrina miró a Rubí, suspiró con impotencia y dijo suavemente:
—Rubí, ¿Marcus te dijo cómo planea vengar la muerte de su madre?—
Rubí se quedó atónita. Después de un momento, comprendió la pregunta y negó con la cabeza:
—No habló de