—Ese mismo —confirmó Emily con una risita.
Rubí guardó silencio por unos segundos, su mirada se volvió fría. Luego dijo con ironía:
—Entonces parece que tendré que encontrar la oportunidad perfecta para devolverle el favor.
Si Zoey había decidido atacar primero, no tenía sentido contenerse. Además, la familia de Rubí no era inferior. Tal vez era momento de demostrarle a su padre biológico de lo que ambas hijas eran capaces.
Sin embargo, antes de que pudiera pensar en su contraataque, sonó su te