—Tu hermana es una buena chica, y pronto hallará alguien que la apoye —dijo Sabrina, su sonrisa elegante mostrando sinceridad—. No te preocupes: cuando llegue el momento, se buscará un reemplazo y tu hermana podrá volver tranquilamente a su país.
Hizo una pausa y bajó un poco la voz, con un atisbo de culpabilidad: —Si engañamos a Rubí, Zoey lo creerá. Así también protegeremos la seguridad de Rubí… pero me pesa el engaño.
Sherry la consoló brevemente y cambió de tema:
—Si Rubí se entera después