Los guardaespaldas a ambos lados de la habitación se evaluaban mutuamente de arriba abajo. La tensión era palpable. Ninguno parecía dispuesto a ceder, y todos estaban listos para atacar en cualquier momento.
Rubí frunció el ceño. Su mirada reflejaba preocupación. Si los guardaespaldas comenzaban a pelear, sería un problema... sobre todo en una habitación tan pequeña.
-Tío, por favor no me digas que estás considerando recurrir a una forma de confrontación tan primitiva y salvaje -dijo, sin rastr