-Oh, ¿son fideos a la cazuela? Los de Sherry son deliciosos. Pero si se dejan para más tarde, ya no sabrán igual. Déjenmelos a mí, tengo mucha hambre -dijo Craig con una sonrisa, como si fuera un pariente cercano que simplemente venía a compartir la comida.
No había ni tensión ni nerviosismo en su voz. Su actitud era completamente relajada, lo que tomó por sorpresa a Rubí.
Fue gracias a la fortaleza mental de Sabrina que logró acercarse con tranquilidad. Sonrió educadamente y le dijo:
-Dejaré q