Rubí se sorprendió un poco, mirándolo sin saber qué decir.
Parpadeó con ojos llorosos, pensó en algo y quiso hablar, pero no supo qué decir.
Marcus entonces...
-Si tú también quieres, podemos elegir a los tres niños -dijo, mirándola como si hubiera tomado una decisión importante.
Luego respiró hondo y, con un tono serio y severo, añadió:
-Lo he pensado mucho. Es una decisión complicada y seria, pero... si tú quieres, podemos hacerlo-.
Rubí parpadeó y, tras un largo suspiro, le respondió:
-Marid