Emma y Cedrid estaban conversando con todas las personas que se les acercaban para platicar y comentarles algunas cosas que les gustaría que el rey revisara y mejorara en su comunidad.
En eso, a ambos les dio sed y tras preguntar por una tienda, algunos vecinos les señalaron un carro de comida casera donde podrían encontrar comida y jugos naturales.
Al acercarse vieron que el lugar parecía estar vacío y ni la persona encargada estaba en su sitio.
- Parece que no hay gente – mencionó Cedrid.
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