Después de terminar las ventas, todos ayudaron a guardar las mesas y se retiraron a casa, dando fin a un día caótico y un poco raro.
Por todo lo que paso, esa anoche Cedrid se quedó a dormir con Emma, porque se sentía inquieto al pensar en dejarla sola, ya que no sentía como algo natural ese repentino interés de su supuesto suegro e igual estaba lo de ese desconocido que le envió la flor.
Definitivamente algo no estaba bien e igual tenía ese ligero presentimiento de que algo está por ocurrir y