―Amo y temo cuando tratas a Eir como si fuera una niña. ―Dark enarcó una ceja. ―Soy un año mayor que ella, Dark…
―¿Y piensas que podrías ser mi hija? ―Jessi asintió y se sorprendió al escuchar la risa de su lobo, no lo había escuchado reír así desde nunca, es una risa sincera y demasiado sexy. ―Pequeña, mi hija tiene ciento veintidós años. ―Jessi abrió los ojos desconcertada.
―¿Qué? ―Ella no lo podía creer, Eir jamás le confesó eso.
―Sí, se ha estado quitando cien años desde siempre. ―Le acarici